Rinoplastia en Madrid

rinoplastia en MadridUno de los tratamientos de cirugía estética más demandado en la ciudad de Madrid es la rinoplastia. Ese procedimiento quirúrgico que consiste en la mejora del dorso, la punta y/o los orificios nasales en busca de modificar el tamaño y la forma de la nariz.

Una operación que se puede llevar a cabo a través de dos técnicas, una abierta y una cerrada, siendo esta última la más habitual ya que permite actuar en cualquier lugar de la superficie nasal en busca de embellecer la nariz sin dejar ninguna cicatriz tras la intervención.

En ambos casos es habitual realizarla bajo anestesia general o sedación, en función de la complejidad de la rinoplastia a realizar. Será pues el especialista quien tras una primera consulta le indique cuáles es la mejor opción, tanto a nivel de técnica como a nivel de anestesia, para su caso en concreto.

Además de con fines estéticos, son muchos los pacientes que acuden a las clínicas de cirugía plástica y estética para conseguir mejoras funcionales destinadas a mejorar su calidad de vida. Un buen ejemplo de ello son las septoplastias o intervenciones realizadas en el tabique nasal. Una operación capaz de acabar por completo con distintos problemas respiratorios que suelen afectar a las personas que tienen el tabique desviado.

Es habitual que muchos pacientes aprovechen la realización de una septoplastia y la combinen con una rinoplastia. Una operación combinada conocida como rinoseptoplastia y que, además de erradicar las dificultades respiratorias permite a quien se somete a ella moldear al gusto el aspecto de la nariz.

Las operaciones de rinoplastia pueden afectar únicamente a las partes blandas y a los cartílagos nasales o incorporar también a las partes óseas. En el caso de las primeras, permiten elevar y afinas la punta de la nariz, estrechar su base y/o elevarla, reducir el tamaño de los orificios y fijar la dirección de la punta.

En el caso de las segundas, además de las modificaciones mencionadas anteriormente permiten estrechar la forma de la nariz, reducir el caballete y eliminar la giba nasal. En los casos en los que la nariz se encuentre obstruida por una malformación congénita o como consecuencia de una desviación del tabique, la solución pasará por combinar la rinoplastia completa con la septoplastia.

La operación de rinoplastia

En cuanto al tiempo de operación de una rinoplastia completa, esta no suele dilatarse más allá de las dos horas, requiriéndose un único día de hospitalización tras el que el paciente será revisado por el equipo médico que le ha atendido antes de enviarle a casa a las 24 horas de la operación.

Será allí cuando inicia una recuperación sencilla e indolora que se prolongará entre tres y siete días tras los que empezará a ver cómo poco a poco su nariz comienza a desinflamarse y a mostrarle el nuevo aspecto que luce tras su rinoplastia.

Y es que los resultados finales no llegarán hasta pasadas dos semanas de la intervención, cuando por fin podrá ver ante el espejo su nueva y renovada nariz.

Puntuación
[Total: 1 Valoración: 5 de 5]