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Sustancias inyectables para tratamientos cosméticos

Las sustancias inyectables para tratamientos cosméticos se utilizan en la medicina cosmética para mejorar la calidad de la piel. También son ideales para combatir y reducir arrugas. Estos tratamientos pueden proporcionar luminosidad y armonizar las estructuras faciales o corporales. Se pueden administrar mediante diferentes dispositivos, como agujas, cánulas o micropunciones. Existen diversas herramientas disponibles para estos fines.

Actualmente, hay una amplia variedad de inyectables disponibles, siendo el Ácido Hialurónico el más conocido. Ya que, se utiliza como relleno facial. Está disponible en diferentes presentaciones y composiciones químicas. Cada una con propiedades físicas específicas que se aprovechan al aplicarse sobre la piel. Sin embargo, existen otras sustancias que también tienen múltiples propiedades beneficiosas. Acompáñanos para conocer cuáles son las más comunes.

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¿Cuáles son las sustancias inyectables para tratamientos cosméticos más comunes?

sustancias inyectables para tratamientos cosméticos

Las sustancias inyectables se utilizan en medicina estética para mejorar la apariencia de la piel y el rostro. Los tipos de sustancias inyectables para tratamientos cosméticos más comunes son:

Ácido Hialurónico

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El Ácido Hialurónico se utiliza para reposicionar, en lugar de simplemente rellenar o aumentar las estructuras de la cara. Con base en el conocimiento anatómico, se puede disimular surcos y arrugas. Así como dar mayor proyección a los pómulos, mentón y mandíbula para lograr una armonización facial. Actualmente, el Ácido Hialurónico se utiliza ampliamente en la armonización del control facial.

Esta sustancia puede ser sintetizada en laboratorio por varias empresas farmacéuticas. Utilizando procedimientos químicos para obtener una sustancia muy similar al Ácido Hialurónico natural del organismo. Esto permite que el organismo la acepte e integre adecuadamente sin causar efectos adversos graves o alergias.

Aunque algunas personas podrían considerar que no hay alergias a los conservadores u otros elementos diferentes al Ácido Hialurónico. Esta sustancia está presente de forma natural en nuestra piel y organismo, por lo que es bien aceptada.

Con el paso de los años, se va perdiendo el Ácido Hialurónico natural. Ya que, nuestras células pierden la capacidad de sintetizarlo. Al obtenerlo de forma «artificial», se pueden encontrar diferentes calidades. Y composiciones físicas y químicas que pueden ayudar a reponer las áreas que se van deteriorando con el tiempo. Además, el Ácido Hialurónico se puede utilizar para mejorar el contorno de los labios. Así como la nariz y la región mandibular, entre otros usos.

Bioestimulantes

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Los bioestimulantes son sustancias inyectables que contienen principalmente policaprolactona, hidroxiapatita de calcio y/o ácido poliláctico. Estos ingredientes, junto con otros ingredientes biocompatibles con la piel, estimulan gradualmente la producción natural de colágeno. Haciendo que la piel sea más joven, firme y radiante.

Ayuda a prevenir los efectos del envejecimiento en la piel. El colágeno es una proteína que aporta firmeza y elasticidad a la piel. Los productos de cuidado facial bioestimulador se utilizan para mejorar la textura y el tono de la piel. Pero también, para reducir la apariencia de líneas finas.

Además, los bioestimuladores también tienen un ligero efecto de relleno en las zonas con pérdida de volumen. Pérdida de peso significativa debido a la edad o al peso. Los bioestimulantes más utilizados en el cuidado facial son el ácido poliláctico, la hidroxiapatita cálcica y la carboximetilcelulosa. Pueden rellenar arrugas y líneas y estimular la producción de colágeno.

Los procedimientos faciales bioestimulantes se realizan en clínicas médicas o cosméticas. La operación se realiza bajo anestesia local, por lo que no hay dolor. Las inyecciones se inyectan en la capa media de la piel (llamada dermis). Los resultados de un tratamiento facial con bioestimulador son visibles a las pocas semanas. Y su duración varía dependiendo del tipo de bioestimulador utilizado, pero suele durar de 1 a 2 años.

El riesgo de utilizar bioestimulador para el tratamiento facial es mínimo y suele desaparecer a los pocos días. Algunos de los efectos secundarios más comunes son hinchazón, hematomas, dolor. Y, en casos raros, reacciones alérgicas a los bioestimuladores. Consulta siempre a un profesional de la salud calificado antes de cualquier tratamiento. Para determinar si un tratamiento facial con bioestimulador es adecuado.

Elementos Enzimáticos

 

Existen otras inyecciones en medicina estética o dermatología cosmética. Estas inyecciones contienen enzimas como hialuronidasa, colagenasa y lipasa. El objetivo es llegar a la grasa subcutánea mediante inyección. Lo que resulta beneficioso para el tratamiento de la papada y los pequeños depósitos de grasa. Que pueden formar estas enzimas.

Cabe señalar que estas enzimas tienen indicaciones específicas y no son aptas para personas obesas. Su uso se limita a mejorar la flacidez y los depósitos de grasa que provocan irregularidades en el cuerpo. O el rostro.

Las enzimas inyectables se desarrollan mediante complejos procesos biotecnológicos para actuar selectivamente en las áreas requeridas. Por lo tanto, es menos probable que los tratamientos basados ​​en enzimas que utilizan tecnología recombinante provoquen una reacción autoinmune. Se trata de un procedimiento seguro y eficaz.

Toxina Botulínica

 

La toxina botulínica es una inyección que se utiliza habitualmente para suavizar las arrugas. Se inyecta en la piel en pequeñas gotas y llega a la capa muscular. Ayudando a prevenir la contracción severa de ciertos músculos, como entre las cejas, las patas de gallo y la frente. Este tratamiento es seguro y se utiliza desde hace unos cuarenta años.

Además del uso cosmético, también se utiliza para tratar diversas enfermedades. La toxina botulínica reduce la fuerza de la contracción muscular y puede usarse cada cuatro o seis meses. Según las necesidades individuales. No hay límite de tiempo para su uso, pudiendo utilizarse incluso en casos de espasticidad en niños.

Es importante señalar que todos los inyectables mencionados en este artículo están científicamente probados y fabricados por empresas farmacéuticas. Las cuales, siguen un control de calidad. Estos procedimientos deben ser realizados por un médico especialista que evalúa el historial médico. Y las expectativas del paciente. Luego, determina si el paciente es candidato para el tratamiento.

Además, es importante considerar ciertas condiciones y enfermedades que pueden interferir con estos procedimientos. Como las enfermedades de la colágena y las infecciones activas.

Hilos tensores

Aunque no es una sustancia inyectable en sí misma, el procedimiento es de baja invasión. También es similar a la inyección de otros productos. Por lo que se incluye comúnmente en estos procedimientos.

Este procedimiento es no quirúrgico y mínimamente invasivo para tensar la piel, se realiza mediante la implantación de hilos delgados. Principalmente hechos de ácido poliláctico (PLA) o polidioxanona (PDO). Que actúan como soporte para los tejidos, generando un efecto tensor, de levantamiento y reposicionamiento. Esto ayuda a restaurar gradualmente el colágeno perdido y promueve la producción natural del mismo después del tratamiento. Gracias a la reabsorción del material de los hilos.

El tratamiento requiere pequeñas incisiones con una aguja o cánula, a través de las cuales se insertan los hilos. Para desplazarlos y colocarlos en el tejido de la zona deseada, asegurándolos en la posición adecuada.

¿Qué son las sustancias inyectables para tratamientos estéticos?

sustancias inyectables para tratamientos cosméticos

Las sustancias inyectables para tratamientos cosméticos deben ser administradas por médicos especializados. Como dermatólogos certificados, que utilizan agujas o cánulas para inyectar diferentes sustancias en la piel. Algunas de las más comunes son el ácido hialurónico, la toxina botulínica, bioestimuladores de colágeno, enzimas, entre otras. De las cuales hablaremos más adelante.

Estos productos permiten mejorar notablemente la apariencia de la piel, ofreciendo diversos beneficios. Como reducir los signos del envejecimiento, como arrugas, pliegues y líneas de expresión.

También mejoran los niveles de hidratación, proporcionan volumen y perfilan las facciones. A su vez, estimulan la producción natural de colágeno y elastina, reposicionan tejidos perdidos o caídos debido al envejecimiento. De igual manera, reducen la grasa localizada, mejoran la textura, elasticidad y calidad de la piel. También aumentan la luminosidad y firmeza, y reducen las cicatrices causadas por el acné, procedimientos quirúrgicos, entre otras causas.

Las sustancias inyectables para tratamientos cosméticos son compuestos. Que tiene la capacidad de paralizar o reducir la función de los músculos en los que se administra. Esto permite relajar los músculos faciales. Evitando la formación de arrugas y suavizando las existentes hasta que sean casi imperceptibles.

Cuando se aplica por manos expertas, esta sustancia inyectable puede dar al rostro un aspecto rejuvenecido y sin arrugas. Con resultados totalmente naturales. Además, también puede ayudar a corregir asimetrías faciales.

Ventajas y desventajas de las sustancias inyectables

Las sustancias inyectables para tratamientos cosméticos proporcionan unos resultados increíbles. Estos tratamientos tienen una duración limitada, ya que su efecto máximo disminuye con el tiempo. La mayoría de los fillers, como el ácido hialurónico, tienen una duración de aproximadamente un año.

Una de las ventajas de estos tratamientos es que pueden ayudar a mejorar nuestro aspecto. De manera armoniosa y adecuada a nuestra edad. Sin dar la apariencia de haberse inflado la cara y luego desinflado. Además, estas sustancias son biocompatibles y cada vez hay mejores productos disponibles en el mercado.

Sin embargo, también existen desventajas. Estos tratamientos suelen ser costosos debido a la inversión en investigación y recursos científicos por parte de las empresas farmacéuticas. Además, no siempre hay disponibilidad de estos tratamientos en todas las áreas. Ya que deben ser aplicados por médicos especialistas.

En cuanto a los riesgos, existen posibilidades de complicaciones. Como la canalización vascular, donde se puede accidentalmente inyectar la sustancia en un vaso sanguíneo. Lo que puede causar necrosis en la piel y dejar cicatrices permanentes. Otros riesgos incluyen infecciones, hematomas y la posibilidad de que la sustancia se desplace hacia los vasos sanguíneos intracraneales.

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